La regeneración de barricas se ha consolidado como una de las soluciones más innovadoras para las bodegas que buscan optimizar la crianza de sus vinos, reducir costes y avanzar en sostenibilidad sin renunciar a la calidad. Alvin Miranda conoce bien este terreno. Ingeniero Agrónomo especializado en Viticultura y Enología por la Universidad de Chile y Máster en Viticultura y Enología por la Universidad Politécnica de Madrid, acumula más de veinticinco años de experiencia internacional asesorando a bodegas en España, Chile y Argentina.
A lo largo de su trayectoria ha colaborado con algunas de las compañías vitivinícolas más importantes del sector, participando en proyectos de innovación, mejora de la calidad y desarrollo de nuevas tecnologías aplicadas a la elaboración del vino. Actualmente lidera el desarrollo de Barena® en España, empresa especializada en la regeneración integral de barricas y presente en La Rioja desde 2008.
Entre sus principales clientes figuran Marqués de Riscal y el Grupo Bodegas Olarra, además de otras bodegas de referencia que apuestan por combinar excelencia enológica, sostenibilidad y eficiencia económica. Este año, Barena alcanzará un importante hito con la regeneración de su barrica número 200.000, consolidando casi dos décadas de experiencia ayudando a las bodegas a prolongar la vida útil de sus barricas y a maximizar su potencial enológico.
Conversamos con Alvin Miranda sobre la evolución de la crianza en barrica, los retos actuales del sector y el papel que la regeneración de barricas está llamada a desempeñar en la enología del futuro.
1. ¿Qué le llevó a interesarse específicamente por la regeneración de barricas y la gestión sostenible de la madera?
Después de más de veinticinco años trabajando con bodegas en distintos países, observé una paradoja recurrente: muchas barricas se retiraban cuando todavía conservaban un enorme valor técnico. Habían perdido parte de sus funciones enológicas debido a la obstrucción progresiva de los poros de la madera, pero seguían siendo recipientes de gran calidad.
Al mismo tiempo, el mercado comenzaba a demandar vinos más precisos, con mayor protagonismo de la fruta y menos impacto de la madera. Cuando conocí el método Barena® entendí que existía una oportunidad para ayudar a las bodegas a recuperar el potencial de sus barricas, reducir costes y disminuir su impacto ambiental sin renunciar a la calidad. Esa sigue siendo nuestra filosofía: hacer el vino que quieres con las barricas que ya tienes.
2. ¿Cuál fue la necesidad que detectó en las bodegas?
Observé que muchas barricas de entre tres y cinco años seguían estructuralmente perfectas, pero habían perdido buena parte de su capacidad de intercambio gaseoso y de cesión de compuestos fenólicos. Los poros se encontraban progresivamente obstruidos y la barrica dejaba de desempeñar algunas de sus funciones más importantes.
Sin embargo, sustituirlas por barricas nuevas suponía una inversión muy elevada. Ahí entendí que existía una oportunidad para recuperar esas prestaciones sin necesidad de reemplazarlas.
3. La crianza en barrica está muy ligada a la tradición. ¿Encontró resistencia por parte de bodegueros y enólogos?
Sí, y es perfectamente comprensible. El vino es un sector donde la experiencia y la tradición tienen un enorme peso. Incluso hoy, después de casi veinte años de actividad de Barena en La Rioja, muchos profesionales muestran inicialmente dudas sobre si una barrica regenerada puede ofrecer resultados comparables a los de una barrica en buen estado.
Sin embargo, cuando realizan pruebas en sus propias bodegas y evalúan los resultados en sus vinos, el escepticismo suele transformarse en interés. De hecho, buena parte de nuestros clientes comenzaron precisamente realizando ensayos comparativos.
4. ¿En qué consiste exactamente el proceso Barena®?
La regeneración integral de barricas Barena® no es una simple limpieza ni una desinfección convencional. Se trata de un proceso tecnológico diseñado para devolver a la barrica sus principales funciones enológicas.
Eliminamos los depósitos acumulados de tartratos y materia colorante, reabrimos los poros de la madera, restauramos la capacidad de microoxigenación y realizamos una desinfección profunda que permite recuperar la seguridad microbiológica del recipiente.
Todo ello se lleva a cabo preservando la integridad estructural de la barrica y respetando el tostado original, adaptando el resultado al perfil de vino que busca cada bodega.
5. ¿Cuántas veces puede regenerarse una barrica?
No existe un límite técnico único y predeterminado. En condiciones normales, una barrica puede regenerarse varias veces a lo largo de su vida útil siempre que conserve unas condiciones estructurales adecuadas.
Lo importante es que la regeneración permite prolongar significativamente su vida útil recuperando funciones esenciales para la crianza. Actualmente contamos con bodegas que trabajan con barricas sometidas a una segunda regeneración y están especialmente satisfechas con los resultados obtenidos en vinos destinados a largas crianzas.
6. Uno de los grandes temores en barricas usadas es la contaminación microbiológica. ¿Cómo se controla este riesgo?
Es una preocupación totalmente legítima. De hecho, uno de los principales beneficios de la regeneración Barena® es la eliminación de la capa superficial de depósitos y tartratos que, con el paso del tiempo, puede favorecer el alojamiento de microorganismos indeseables.
Tras recuperar la permeabilidad natural de la madera mediante una proyección de cuarzo de alta pureza, aplicamos un tratamiento de desinfección profunda con vapor intensivo capaz de penetrar en el interior de la duela y alcanzar temperaturas críticas para la eliminación de microorganismos contaminantes.
Además, el método incorpora controles técnicos y microbiológicos desarrollados junto a Excell Ibérica, uno de los laboratorios de referencia del sector. El resultado es una barrica que puede volver a integrarse en el proceso de crianza con todas las garantías sanitarias.
7. ¿Qué resultados observan los enólogos en los vinos?
Más allá de los estudios científicos, lo que realmente convence a los enólogos son los resultados que observan en sus propios vinos.
De forma consistente, apreciamos una mayor nitidez aromática, una expresión más precisa de la fruta y una integración más equilibrada de los taninos. La barrica recupera su papel como recipiente activo durante la crianza, favoreciendo una microoxigenación controlada y una evolución más lenta y armoniosa del vino.
Como consecuencia, es frecuente obtener vinos más frescos, con mejor estabilidad del color y una expresión más fiel de la variedad y del terruño.
8. Desde el punto de vista enológico, ¿qué diferencias existen entre una barrica regenerada y una barrica nueva?
La principal diferencia radica en la intensidad de la aportación de la madera.
Una barrica nueva aporta una mayor cantidad de compuestos aromáticos y gustativos procedentes del roble y del tostado, generando una impronta más marcada sobre el vino durante los primeros usos.
Por su parte, una barrica regenerada conserva las funciones esenciales de la crianza, especialmente la microoxigenación y la evolución de la estructura del vino, pero con una influencia aromática más equilibrada y menos dominante. Para muchos estilos de vino actuales, donde se busca preservar la identidad varietal y territorial, esta característica supone una ventaja importante.
9. ¿Qué ahorro puede suponer para una bodega?
Aunque depende del tipo de barrica y de su antigüedad, la regeneración representa habitualmente una fracción del coste de adquisición de una barrica nueva.
Esto permite mantener e incluso optimizar la capacidad de crianza reduciendo significativamente las inversiones destinadas a la renovación del parque de barricas.
Además, una regeneración puede aportar entre tres y cinco años adicionales de uso efectivo, retrasando la necesidad de reposición y mejorando el retorno de la inversión realizada originalmente.
Cuando hablamos de bodegas con cientos o miles de barricas, el impacto económico acumulado puede ser realmente significativo.
10. Además del ahorro económico, ¿qué impacto tiene en términos de sostenibilidad?
El impacto es muy importante. Cada barrica que se regenera es una barrica que no necesita ser sustituida de inmediato.
Esto reduce el consumo de madera de roble, disminuye la huella de carbono asociada a la fabricación y transporte de nuevas barricas y favorece un uso mucho más eficiente de los recursos naturales.
Es una solución plenamente alineada con los objetivos de sostenibilidad que hoy persiguen muchas bodegas.
11. ¿Cómo está siendo la acogida de esta tecnología en España?
La acogida está siendo muy positiva tanto en La Rioja como en otras regiones productoras.
Lo interesante es que el debate ya no es técnico. La regeneración ha demostrado su eficacia y cada vez más bodegas entienden que no se trata de elegir entre sustituir o aguantar una barrica, sino de gestionar mejor un activo que tiene un gran valor enológico y económico.
Estamos viendo además un cambio de mentalidad. Los enólogos incorporan la regeneración como una herramienta más dentro de su estrategia de crianza, igual que en su día incorporaron nuevos tostados, proveedores o técnicas de elaboración.
12. ¿En qué punto se encuentra actualmente Barena?
Actualmente nos encontramos en una fase de consolidación y crecimiento.
Lo que comenzó hace años como una tecnología innovadora validada científicamente es hoy una empresa plenamente consolidada y una herramienta utilizada por bodegas de referencia en distintas regiones vitivinícolas europeas. Barena está presente en La Rioja desde 2008 y este año alcanzaremos un hito especialmente significativo con la regeneración de nuestra barrica número 200.000.
Más allá de esta cifra, el dato que considero realmente importante es la fidelización. La mayoría de las bodegas que realizan una primera prueba continúan regenerando barricas en campañas posteriores e incluso amplían progresivamente el volumen de trabajo. Esa confianza demuestra que los resultados obtenidos en los vinos son el mejor argumento para seguir creciendo.
13. ¿La regeneración compite con la barrica nueva?
No. La barrica nueva seguirá siendo imprescindible para determinados objetivos enológicos.
Lo que hace Barena® es ampliar el abanico de herramientas del enólogo. Igual que seleccionamos distintos orígenes de roble o diferentes tostados, hoy también podemos decidir qué papel queremos que desempeñe cada barrica dentro del proceso de elaboración.
La regeneración aporta control, flexibilidad y nuevas posibilidades para adaptar el parque de barricas al estilo de vino que la bodega quiere producir.
14. Mirando al futuro, ¿cree que la regeneración será una práctica habitual?
Estoy convencido de ello. La combinación de sostenibilidad, rentabilidad y control enológico encaja perfectamente con los desafíos que afronta actualmente el sector.
Además, la tendencia hacia vinos donde la fruta y el origen tengan un mayor protagonismo favorece este tipo de soluciones. Creo que la regeneración formará parte de la gestión habitual de barricas en muchas bodegas de calidad durante los próximos años.
15. Si tuviera que convencer a un bodeguero tradicional en un minuto, ¿qué le diría?
Le diría que no abandone ninguna de sus convicciones; simplemente que pruebe.
Que compare una barrica regenerada con cualquier otra alternativa dentro de su propia bodega y con sus propios vinos. Descubrirá que puede recuperar la microoxigenación, mejorar la seguridad microbiológica, reducir costes, disminuir su huella ambiental y obtener vinos más alineados con las preferencias actuales del mercado.
Y terminaría con una frase que resume perfectamente nuestra filosofía:
“Haz el vino que quieres, con las barricas que ya tienes.”
Reportaje: Jaqueline D’Hipólito Dartora
Fotos: Óscar Solórzano, periódico El Día – La Rioja – Cedidas por Alvin Miranda
